Cómo elegir un diseñador de páginas web en Colombia
Antes de contratar a un diseñador de páginas web, hazle estas 7 preguntas. Te ayudan a comparar propuestas con el mismo criterio, detectar las señales de alerta y saber qué debe quedar por escrito antes de pagar el anticipo.
- 01Portafolio en línea
- 02Textos con keywords
- 03Velocidad en celular
- 04Dominio a tu nombre
- 05Medición de clientes
- 06Precio por escrito
- 07Soporte después
Elegir un diseñador de páginas web no debería ser una apuesta. Pides tres propuestas, te llegan tres precios distintos, y es difícil saber cuál te va a entregar una web que traiga clientes y cuál solo una web bonita.
Esta guía te da 7 preguntas para hacerle a cualquier diseñador antes de pagar el anticipo, sea freelance o agencia. Con las respuestas puedes comparar con el mismo criterio y no solo por la cifra final.
- 01¿Me muestras páginas que hayas hecho y que estén en línea?
- 02¿Quién escribe los textos de la página?
- 03¿Mi página va a cargar rápido en el celular?
- 04¿A nombre de quién quedan el dominio, el hosting y los accesos?
- 05¿Cómo voy a saber si la página me trae clientes?
- 06¿Qué incluye el precio y qué se cobra aparte?
- 07¿Qué pasa después de la entrega?

¿Qué hace un diseñador de páginas web?
Un diseñador de páginas web planea, diseña y construye el sitio de tu negocio: define qué secciones lleva, cómo se ve en computador y celular, y qué debe hacer el visitante. Los buenos también se encargan de los textos, la velocidad y la medición, porque una web que no trae clientes no cumple su trabajo.
Por eso no basta con que te guste su estilo. Lo que tienes que evaluar es si la web que te va a entregar está pensada para vender y si vas a poder comprobarlo.
¿Contratar un diseñador web freelance o una agencia?
Las dos opciones pueden funcionar. Un diseñador web freelance suele costar menos y el trato es directo, pero todo depende de una persona. Una agencia trabaja con varios perfiles y procesos, y suele costar más. La decisión depende de qué tanto necesitas que la web traiga clientes y se mida.
| Freelance | Agencia | |
|---|---|---|
| Trato | Directo con quien diseña | Con un equipo; a veces primero con un comercial |
| Precio | Suele ser más bajo | Suele ser más alto, por el equipo y los procesos |
| Alcance | Depende de lo que sepa hacer esa persona | Varios perfiles: diseño, textos, SEO, medición |
| Riesgo | Si se enferma o se va, el proyecto se frena | Más procesos; el riesgo es que te atienda un junior sin que lo sepas |
| Funciona mejor para | Proyectos pequeños con alcance muy claro | Webs que deben traer clientes y medirse |
Al final, la etiqueta importa menos que las respuestas. Las 7 preguntas que siguen sirven para los dos casos.
¿Me muestras páginas que hayas hecho y que estén en línea?
Pide enlaces, no capturas. Una captura puede verse perfecta y esconder una web lenta, desordenada en el celular o que ya ni existe. Abre cada enlace en tu teléfono y fíjate en lo que haría tu cliente: ¿entiendes en cinco segundos qué vende ese negocio y cómo contactarlo?
Si el diseñador está empezando y te muestra trabajos de práctica, no es grave, siempre que lo diga. Nosotros marcamos los nuestros como caso conceptual, como el de la página web para clínica odontológica que usamos de ejemplo. Lo que sí es una señal de alerta es hacer pasar un ejercicio por un cliente real.
Pide tres enlaces de páginas en línea y pregunta cuáles son de clientes reales. Si alguna es un ejercicio de práctica, que te lo diga.
¿Quién escribe los textos de la página?
En muchas propuestas, nadie. Te entregan el diseño con espacios vacíos y te piden que mandes los textos. El resultado suele ser una web bonita que no explica bien qué vendes y que Google no sabe para qué búsquedas mostrar.
Un buen diseñador web escribe o revisa los textos a partir de lo que tu cliente busca en Google (keyword research). Así la página tiene la oportunidad de aparecer en búsquedas y no depender solo de la pauta.
Pregunta si los textos están incluidos y si se basan en una investigación de palabras clave. Si la respuesta es "tú nos los mandas", suma ese trabajo al precio.
¿Mi página va a cargar rápido en el celular?
Gran parte de tus clientes va a entrar desde el teléfono, y una página que tarda en cargar pierde visitas antes de que alguien lea la primera línea. Una página pesada suele venir de imágenes sin comprimir, demasiados plugins o un hosting que no da abasto.
No tienes que creerle a nadie: mídelo tú. Pega en nuestra auditoría web gratis la dirección de una página que haya hecho el diseñador. En un minuto ves el puntaje en celular con datos de Google: de 90 a 100 está en verde; en naranja o rojo, hay trabajo por hacer.
Mide la velocidad de dos páginas de su portafolio y pregunta qué puntaje en celular te garantiza al entregar la tuya.
¿A nombre de quién quedan el dominio, el hosting y los accesos?
Es la pregunta que más problemas evita. Si el dominio queda a nombre del diseñador y un día dejan de trabajar juntos, recuperar tu dirección web puede volverse un dolor de cabeza. Si la web no es tuya, no la estás comprando: la estás alquilando.
Lo sano es que el dominio quede a tu nombre, que recibas los usuarios administradores de WordPress y del hosting, y que las renovaciones las pagues directamente a cada plataforma.
Pide por escrito a nombre de quién se registra el dominio, cuándo te entregan los accesos y quién paga las renovaciones desde el segundo año.
¿Cómo voy a saber si la página me trae clientes?
Una página web es una inversión, y una inversión se mide. Instalar Google Analytics es fácil; configurarlo para que cuente los formularios enviados y los clics a WhatsApp es lo que te dice cuántos contactos te trae la web y de dónde vienen.
Esa medición tiene que acompañar un diseño pensado para convertir: un mensaje claro, un botón visible y pruebas de confianza. Si vas a pautar, conviene saber qué es una landing page y cuándo te sirve más que tu sitio. Te contamos cómo se ven en los 7 elementos de una página web que convierte.
Pregunta si la web queda con Google Analytics 4 y qué acciones mide. Si solo cuenta visitas, no vas a saber cuántos clientes te trae.
¿Qué incluye el precio y qué se cobra aparte?
Dos propuestas con el mismo precio pueden traer cosas muy distintas. Antes de comparar cifras, revisa cuántas páginas incluye, cuántas rondas de cambios, si van los textos, el dominio y el hosting, y cuánto cuesta lo que se pida después.
Si quieres ver rangos reales y los factores que mueven la cifra, revisa nuestra guía de cuánto cuesta una página web en Colombia, con precios publicados y un checklist para revisar tu cotización.
Pide la propuesta por escrito, con lo que incluye, los tiempos de entrega, la forma de pago y el precio de lo adicional (una página más, una ronda de cambios más).
¿Qué pasa después de la entrega?
Una web en WordPress necesita actualizaciones de seguridad, copias de respaldo y alguien que la revise si algo falla. Si nadie lo hace, el riesgo es que un día deje de funcionar o la hackeen, y casi siempre pasa cuando más la necesitas.
Pregunta si la entrega incluye un periodo de soporte, qué cubre y cuánto cuesta el mantenimiento web después. También cuánto vale un cambio de texto o de foto: un precio bajo de entrada puede salir caro si cada ajuste se cobra aparte.
Pregunta qué pasa si la web se cae al mes cuatro, quién responde, en cuánto tiempo y cuánto cuesta el mantenimiento mensual.
¿Tu diseñador pasó la prueba?
Cuenta cuántas de las siete preguntas te respondió con claridad, y mejor si fue por escrito. Si fuiste marcando "Me lo respondió claro", tu resultado aparece resaltado aquí abajo.
Faltan respuestas clave. El riesgo de pagar de más o de quedarte sin tu web es alto.
Va por buen camino. Pide por escrito las respuestas que faltan antes de pagar el anticipo.
Sabes qué recibes, cuánto vas a pagar después y cómo vas a medir si funcionó.
¿Qué señales de alerta debes tener en cuenta?
Si en la conversación aparece alguna de estas, detente y pide aclaraciones antes de pagar. Una sola no siempre descarta al diseñador; varias juntas, casi siempre.
- !Te pide el 100 % por adelantado. Lo usual es un anticipo y el resto al entregar.
- !No hay propuesta por escrito. Si no está escrito qué incluye, no puedes reclamar lo que falte.
- !El dominio queda a su nombre. Tu dirección web debe ser tuya desde el primer día.
- !"Los textos los mandas tú." Nadie revisa qué busca tu cliente en Google.
- !Te promete el primer lugar en Google en un mes. Nadie controla el algoritmo de Google; desconfía de las garantías de posición.
- !No sabe decirte cómo vas a medir los resultados. Sin medición no sabrás si la web te trae clientes.
Si vas a cotizar con nosotros, hasta el 30 de noviembre tenemos un bono de lanzamiento: tu plan trae 6 meses de mantenimiento en vez de 3.
Hazle las 7 preguntas a Ictus Co
Escríbenos y te respondemos las siete por escrito, con la propuesta en menos de 24 horas hábiles. ¿Ya tienes web? Mide primero su velocidad gratis.
Preguntas frecuentes
Depende de lo que incluya: número de páginas, textos, medición y soporte. En Ictus Co, una página web nueva cuesta desde $1.290.000 COP (landing page) hasta $4.450.000 COP (tienda virtual), en pago único y con textos, dominio y hosting el primer año incluidos.
Un freelance suele costar menos y el trato es directo, pero el proyecto depende de una sola persona. Una agencia suma varios perfiles, como diseño, textos, SEO y medición. Para una web que debe traer clientes, importa más qué te entregan por escrito que la etiqueta.
Depende del tipo de sitio. En Ictus Co, una landing page está lista en 7 días hábiles, el Plan Esencial en 10 a 15 días hábiles, el Plan Profesional en 3 a 4 semanas y una tienda virtual en 4 a 6 semanas.
Tu logo, la lista de productos o servicios, fotos si las tienes y, sobre todo, qué quieres que haga el visitante: escribirte por WhatsApp, pedir una cita o comprar. Con eso, la propuesta sale más precisa y el proyecto arranca más rápido.
Debería. Con Ictus Co, el dominio queda a tu nombre, recibes los accesos y, desde el segundo año, renuevas el dominio, el hosting y la licencia de Elementor directamente con cada proveedor, que te factura a nombre de tu empresa.